¡Porque nada se compara contigo!

POR DRIALYS MUÑOz

¿Eres tú una o uno de los que vive esta hermosa vida comparándola a la de otros?

¡Pues nada de eso…! ¡Absolutamente no, no te lo recomiendo! Recuerdo a un gran amigo que hace varios años comenzó a salir con una hermosa chica, era ella inteligente, segura de sí misma, independiente, arriesgada, perseverante y gemela.  Ya habían estado saliendo por un tiempo, mi amigo me había contado que estaba totalmente enamorado y muy muy feliz. Un buen día recibí su llamada, su voz se escuchaba diferente, temerosa. Ahí estaba él …inquieto e inseguro. haciéndome cientos de preguntas y yo… sin entender nada.  Mi amigo era en aquel entonces un estudiante universitario de la facultad de medicina, a quien siempre admiré por su nivel de madurez, su genio y su figura; era entonces muy apuesto y todavía lo es. Aun así me lo encontré muy  nervioso.

Después de varios meses de compartir una hermosa relación con su novia y encontrarse totalmente enamorado, había llegado el día en que conocería a toda su familia y a su única hermana gemela. ¡Me contó que los dos estaban muy nerviosos por esto! Yo seguía sin entender nada. Después de casi 2 horas de conversación y múltiples preguntas por fin logré entender un poco de lo que estaba sucediendo.

Mi amigo estaba inseguro y aterrorizado, por el hecho de que conocería a una mujer exactamente igual a la que él tanto amaba, con su mismo rostro, su mismo pelo, tono de voz y aquellos ojos exactos de los que se había enamorado. Ella también estaba nerviosa por la misma razón, me contó que se había percatado por semanas.

“¿Y …si la encuentro tan atractiva como a mi novia? Son exactamente iguales”-Me comentó. ¿Cómo me sentiré cuando la mire a sus ojos?

No somos las únicas que nos hacemos cientos de preguntas, ni a las que se nos ocurren todo tipo de cosas mientras lo escuchaba atentamente, pensé.

Los hombres, ellos también sienten inseguridades y se desvelan buscando respuestas.

Después de un extenso interrogatorio, logré entender el porqué de todos sus miedos e incertidumbres. Me di cuenta de que mi amigo tenía miedo de conocer a dos mujeres exactas y temía lo que podría sentir cuando estuviese en presencia de la hermana de su novia, a quien ya había conocido en fotografías. Nunca imaginé algo igual. Pero créelo o no, el compararnos a otros es el pan de cada día de muchos.

¡Había encontrado la respuesta, supe que la tenía!

Entonces me fue fácil calmarlo con una sola frase: ¡Amigo mío relax…! ¡No hay dos mujeres, ni dos hombres exactos en este mundo! ¡Nuestras almas son únicas!

Es Dios tan maravilloso, que, así como a las huellas digitales, nos creó a todos únicos, diferentes, aunque en el exterior parezcamos iguales, o tengamos similitudes. Lo calmé recordándole que era la historia que ellos habían escrito juntos lo que sería distinto. Su historia de amor con ella era única.

Es esta la respuesta del porqué no debemos compararnos a nadie, ni temer si la otra persona es más joven, más apuesta, más inteligente. El que tu relación sea real y el que nos enamoremos perdidamente no depende de cómo lucimos, tampoco de nuestro sentido del humor, ni siquiera de nuestros valores. ¡No quiero decir que estas cualidades no tengan importancia, claro que no! Definitivamente estas características influyen, te hacen ser quien eres y también te definen. Pero Ojo, y muy importante estas cualidades no definen tu relación. Ni el físico, ni tu posición económica, ni siquiera lo bien que cocinas o bailas. Tu relación la define la historia que juntos están escribiendo día a día, el roce constante, las vivencias, el caminar juntos sin descuidarte y jamás olvidar qué tan importante es tu otra mitad.

¡No temas!!

Tu pareja puede conocer a otra mujer u otro hombre con un sentido del humor muy parecido al tuyo, puede ser que tenga muchos de tus valores, que sea despampanante y exitosa; esto no quiere decir sentirán la misma conexión que siente contigo.

Tu relación se construye basada en algo que solo tú y tu pareja vivieron, nadie más.

En vez de perder el tiempo en inseguridades del pasado o del presente, enfócate en construir nuevas experiencias junto a tu amor.  ¡Es mucho más divertido! Sintiéndote segura, estarás en control.

¿Recuerdas cómo comencé mi escrito?

Las hermanas idénticas tenían la misma figura que originalmente atrajo a mi amigo, más no la misma personalidad, ni el mismo espíritu.

La atracción romántica y la conexión con su novia, su amor, eran totalmente diferentes.

Eso le pertenecía a la chica de la que él se había enamorado porque con ella tenía una historia, no importa que tan larga o que tan corta había sido; era la historia que les pertenecía exclusivamente a ellos.

¿Eres tú una o uno de los que tiene el hábito de compararse con otras mujeres u otros hombres? Entonces te tengo el mejor de los consejos:

¡Detente ahora mismo, no lo hagas…!!! Porque definitivamente, ¡no vale la pena!

¡No te compares jamás a otra persona, porque no es malo, es significativamente malo!! ¡Eres única y único en el universo! ¡No hay nadie como tú! ¡Qué maravilla!

Así que Chicas…

No nos queda más que seguir aprendiendo de esas increíbles criaturas llamadas: “Hombres”. Vivir sin ellos por más que molesten sería tan aburrido. Las estadísticas aseguran que son realmente dulces, aun más amorosos, respetuosos, cariñosos que nosotras las mujeres, cuando están enamorados. Si es que logras escucharlos, valorarlos, respetarlos y amarlos haciéndolos sentir siempre el gran Jefe Inca, lo tendrás totalmente enamorado.

Chicos…

Tampoco les quedará de otra. Tendrán que seguir conociéndonos. Somos una especie maravillosa que no para de soñar, aprendan a tocarnos el alma de una forma diferente, les aseguro que no habrá nada que temer, porque hemos, somos y seremos princesas románticas hasta el último de nuestros días.

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